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Los niños y sus pies: recomendaciones para asegurar sus primeros pasos

3 Junio, 2015
 
Los niños y sus pies: recomendaciones para asegurar sus primeros pasos

Si hay algo delicado en cuanto a desarrollo son los bebés, sabemos que muchos padres se hacen preguntas y buscan la mejor manera de cuidar a sus pequeños y en esta oportunidad un especialista nos da consejos y tips para el cuidado de sus pies 

 

Los pies de los niños evolucionan a medida que crecen, pasando de ser una estructura que no tiene que soportar el peso del cuerpo antes de caminar, para pasar a ser el soporte del mismo cuando comienza a pararse y dar los primeros pasos. Posteriormente se transforman en una herramienta fundamental para su desplazamiento, juegos, actividades físicas y deportivas.

 

El recién nacido tiene pies muy laxos, móviles y con arrugas, con gran contenido de grasa en la planta. Una vez que comienzan a poner los pies en el suelo lo primero que se nota es que los tiene muy planos. Es por tanto una realidad en casi todos los niños, que no tienen arco en la planta, debido a ese tejido graso excesivo y a la falta de desarrollo de los músculos y el esqueleto del pie.

 

El desarrollo del esqueleto y la musculatura de los miembros inferiores (las piernas) tienen una evolución normal, en la cual varía su forma, alineación y rotación con el crecimiento. El pie se ve muy involucrado en este proceso, pues según estos cambios, cambiará la forma en la que se apoya en el suelo. Específicamente una apreciación que produce un gran número de consultas y preocupaciones en los padres, es que “EL NIÑO METE LOS PIES”. Esto se debe básicamente a que las caderas, eje de rotaciones del miembro inferior, se encuentran en una posición que se denomina ANTEVERSIÓN, que hace que los pies estén hacia adentro mientras camina.

 

Ésta posición de las caderas mejora con el crecimiento, sobre todo si se evitan posturas en las que se fuercen los pies hacia adentro, como acostarse boca abajo y arrodillarse apoyándose sobre los talones, posiciones muy frecuentemente adoptadas por los niños pequeños.

 

Una vez que los niños cumplen entre 6 – 7 años, van desarrollándose mejor los músculos y los huesos de los pies, lo que hace que vayan adoptando el puente o arco en la parte interna de la planta. Hay que destacar que el arco del pie no llega a su desarrollo total sino hasta los 10 años o más.

 

Hay que tomar también en cuenta que el pie plano no es sólo la falta de un arco debajo de la parte interna de la planta del pie, sino que depende de una serie de condiciones que suelen verse en conjunto. Estas incluyen una inclinación del talón hacia afuera, que hace que se vean caídos los talones cuando se observa al niño desde atrás; así como una rotación de los huesos que se encuentran debajo del tobillo, que hace que protruyan o se caigan en la parte interna del pie. Es muy común que los niños con pies planos tengan la tendencia a caminar de puntas, por acortamiento o retracción de los músculos de la pantorrilla, que se conoce como Aquiles cortos.

 

Éstos pies planos en general tienen la capacidad de corregir de forma sencilla las condiciones descritas con ciertas maniobras, todo ello conforma el cuadro clínico conocido como pie plano valgo flexible del niño, que la mayor parte de las veces es normal, sobre todo a edades tempranas, antes de los 6 – 7 años.

 

Consejos útiles para mejorar la salud de los pies de los niños:

-Los pies planos de los niños no son siempre patológicos (por enfermedad o problemas) y pueden mejorar con recomendaciones simples.

-La mayor parte de los pies que aparentan ser planos son normales, habiéndose demostrado ya que funcionan perfectamente con el paso del tiempo y que no hay diferencias importante entre los pies que se tratan o se operan y los que no.

-El tratamiento de estos pies, en general, tiene un margen de tiempo largo, por lo que, hasta que el niño tiene 7 años, se puede progresar adecuadamente sin tener que llegar a una cirugía, que comienza a plantearse, en la minoría de los casos, ya pasada esta edad.

-Es recomendable que el niño camine descalzo, claro está, en los ambientes seguros donde pueda hacerlo, incluso es favorable hacerlo en terrenos irregulares como un jardín o la arena.

-Entre las opciones de tratamiento tenemos las muy conocidas plantillas, así como los populares zapatos ortopédicos. Las primeras pueden ser utilizadas en algún punto, pero es importante que se conozca que no curan ni alteran el desarrollo de un pie plano sea patológico o no. Cuando se usan es para mejorar las condiciones de un pie que es doloroso, inestable o incómodo. Por su parte, los zapatos ortopédicos, es ya conocido que no tienen repercusión sobre la evolución de los pies planos, por lo que personalmente, no los indico para éstos casos.

-A pesar de no utilizar calzado ortopédico, si hay 3 recomendaciones para la compra de los zapatos de los niños

-Que sean altos, es decir, que cubran hasta justo antes de los huesos del tobillo (maléolos)

-Que tengan la parte de atrás, denominada contrafuerte, rígida para que pueda servir de soporte para la caída o desviación del talón.

-Que sean de trenzas.

-Siempre es recomendable seguir en consulta el crecimiento de los niños, sobre todo cuando los padres o los pediatras tienen alguna preocupación o duda.

Autor: Dr. Andrés Delgado Ghersi. Médico traumatólogo.

Más Información: www.drpieytobillo.com / @drpieytobillo  / Tlf: 0212-3133627

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