Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

“50 sombras más oscuras”, una película salvada por el soundtrack

1 Marzo, 2017
 
“50 sombras más oscuras”, una película salvada por el soundtrack
Fabiana
POR:

Comencemos por la sinopsis de la película, la historia como tal sin subjetividades, impresiones ni opiniones:

“Intimidada por los secretos del atractivo, joven y atormentado empresario Christian Grey, Anastasia Steele decide romper con él y embarcarse en su carrera profesional después de ser contratada en una editorial de Seattle. Pero el amor por Christian todavía domina cada uno de sus pensamientos, y cuando finalmente él le propone retomar su aventura con nuevos parámetros para los dos, Ana no puede resistirse. Reanudan entonces su relación, pero mientras Christian lucha contra sus propios demonios del pasado y se da cuenta que realmente está enamorado de Anastasia, Ana debe enfrentarse a la ira y la envidia de las mujeres que la precedieron sin darle tiempo siquiera de asimilar todo lo que le acontece y tomar la decisión más importante de su vida y los cambios que esto implica, su compromiso con Christian Grey”.

Para ser claros con los lectores, haremos este análisis haciendo constantemente una clara comparación con el exitoso libro de la autora británica E. L. James. Es verdad que un libro no es lo mismo que una película. Leer un libro implica ambientar los escenarios, imaginar a los personajes (Christian Grey puede ser el crush que nunca te paró en la universidad/bachillerato), recrear escenas… en fin, una serie de elementos subjetivos que si bien tienen el fondo de las palabras imprimidas, resultan en una forma dependiente del lector.  En libros eróticos como 50 sombras de Grey esta función es mucho más redundante: el disfrute (por no decir otra cosa) de su lectura depende de la recreación imaginaria de los sucesos narrados. De ahí radica el éxito literario de E. L. James.

Teniendo en cuenta esto, una película es una obra cinematográfica producto del concepto de algo en específico del director. Básicamente puede ser definido como la forma más tangible de la percepción subjetiva que tiene el director acerca de algo, en este caso, del libro de E.L. James. A partir de esto, podemos decir con seguridad que pudieran existir 1.000 películas de 50 sombras de Grey dirigidas por 1.000 personas y tal vez una o dos sean exitosas, o tal vez algunas estén más alineadas a la percepción común del espectador, tal vez tres o cuatro… Pero ese no fue el caso de  Sam Taylor-Wood (director de 50 sombras de Grey, primera película de la trilogía) y mucho menos el de James Foley (director de 50 sombras más oscuras).

50 sombras más oscuras libro

Si existe algo más “oscuro” en esta segunda parte radica en los puntos de giro. La película podría tener un título alternativo: “La montaña rusa más oscura”. No queda claro cuál es el punto de giro mayor que nos despierta del largo letargo, supuestamente romántico, de la relación entre Anastasia Steele y Christian Grey. Se establecen sin una lógica funcional para advertir al público que no todo es sexo, sadismo y algunas que otras escenas de novela mexicana.

La intención no es espoilear la película, pero tomemos de ejemplo la escena del helicóptero… Sin pre avisos del viaje, algún que otro telón que prepare al espectador para el cambio de dinámica a una más “de acción”, Christian aparece manejando un helicóptero con una morena -que en ningún momento de la película presentan- y que, por insight, podemos concluir que era alguna clase de asistente. En cuestión de segundos, el helicóptero se cae y Christian tiene un accidente. Ya. Eso es todo. Luego viene una escena, supuestamente romántica, entre Christian y Anastasia.

50 sombras helicóptero

Entremos ahora en esas palabras recurrentes hasta ahora en el artículo: “supuestamente romántico“. Sin ánimos de encoger a las películas románticas, no es tan difícil hacerlas y cumplir el objetivo principal: cautivar a las mujeres, algunos hombres y una que otra pareja con un escenario de cuentos de hadas y, en algunos casos, impresionar con una única historia de amor/odio. Solo se necesitan buenos diálogos, frases cautivadoras, “labia” y risas -muchas risas-. Es preferible que ambos actores sean atractivos, pero no es indispensable. Si no lo crees, mira todas las películas exitosas interpretadas (y hasta dirigidas) por Adam Samdler. Todos estos elementos para lograr la gran base de una película romántica: una buena conexión entre los protagonistas.

Dicho esto, Dakota Johnson y Jamie Dornan ¿son atractivos? Sí. ¿Actúan bien? Sí, en el caso del segundo la actuación es algo mediocre. ¿Tienen buenas escenas? Vamos a remitirnos únicamente a las sexuales, porque si hay algo que mejoró la segunda película en cuanto a la primera fue en esto. ¿Tienen conexión? NO. Es imposible crear una conexión romántica valiéndose únicamente de escenas sexuales, mensajes de texto (literalmente), nalgadas y un mercado de comida… El conflicto está: Grey está traumado por sucesos desafortunados durante su infancia y Anastasia, como buen samaritana que es, quiere curarlo, quiere ayudarlo. ¿Pero eso es suficiente para llenar al espectador que busca ese romance soñado que usualmente carece en su vida real?

dakota

En el libro, estas adiciones, así no se encontraran presentes, estaban presentes. El lector no leía esa escena en la que Anastasia se orinaba de la risa luego que Chistian le contaba un chiste hilarante con sentido doble, pero lo imagina porque así está planteado. En esta película, de género romántico erótico, esa imaginación no está presente. Aquí solo participan los oídos y los ojos (nos remitimos a los hechos). Lo que el público consuma es lo que el público disfrutará. Al parecer, este fue el gran error de James Foley.

Lo demás son escenas eróticas, cierto encanto de Dakota Johnson, Jamie Dornan aparentando ser un hombre atormentado mientras hace barras, unas escenas mexicanas que incluyen viejas violadoras de menores y madres preocupadas y, claro está, un soundtrack brutal. No estamos mintiendo. Sin dudas, uno de los mejores que hemos escuchado. Esperemos que James Foley se haya encargado de esto, para darle algo de mérito.

legend

Con canciones de Tove Lo, John Legend, Sia y Kygo la película pasa en un viaje intrascendente que hace que salgamos del cine y nos planteemos leer el libro nuevamente a ver si la percepción que tuvimos del mismo era tan mala.

Comenta